miércoles, 21 de septiembre de 2016

Las 10 mejores experiencias que vivimos en Islandia


   Es muy dificil enfrentarse a este momento. Cómo hacerlo, qué decir, qué palabras utilizar... Quizás nos ayude explicaros que describir Islandia con palabras es totalmente injusto. Una bendita injusticia, eso si. Un regalo para el que viaja y se asombra ante semejante brutalidad natural. Así es Islandia, brutalmente natural. Lo que ves allí te rodea por completo y te deja sin sentido. Sin sentido pero sintiendo. Paradojas del destino, de aquel destino que para nosotros se convirtió en una experiencia inolvidable.

   Este verano emprendíamos un viaje a una tierra que para nosotros resultaba hace unos años una total desconocida. Allí tan "arriba", tan alejada, tan misteriosa. Una auténtica aventura que fue cobrando sentido cuanto más sabíamos de este pais.  Fueron 17 días en los que acabamos completamente emocionados, impresionados ante todo lo que nuestros ojos veían. No dudamos al decir que ha sido, hasta el momento, nuestro destino favorito. Y en este post os traemos las 10 mejores experiencias que vivimos en el país del fuego y el hielo.



1. Alucinar con las impresionantes cascadas de Islandia


     Las encontrarás de todos los tamaños, colores y formas. Pero todas y cada una de ellas son diferentes y todas te impresionarán. Eso es una de las cosas que más recordamos de Islandia. La sensación continua de que nada puede mejorar lo anterior y el posterior descubrimiento de que ese pensamiento es totalmente inútil en este país. Lo siguiente siempre impresiona.

   Durante nuestro viaje, vimos decenas de ellas y cada una requiere un tiempo de observación, de estar tú y la cascada y nada más. Una de las que más nos gustó fue Detifoss - situada al noroeste - por su incansable fuerza. Increíble...


    Otra cascada que nos dejó embobados fue Skógafoss con su salto de más de 60 metros y sus 25 metros de anchura. Situada al Sur de Islandia, os recomendamos acercaros hasta sus pies para disfrutar del ensordecedor sonido del agua - con chubasquero si no queréis empaparos- . También merece la pena subir hasta el mirador para disfrutarla desde las alturas.


       Situada en el cañón del río Hvita, la cascada Gullfoss es uno de los principales atractivos del famoso Circulo Dorado y sus aguas, provenientes del glaciar Langjökull - el segundo más grande de Islandia - caen a través de un salto de 32 metros de altura a razón de 140 metros cúbicos por segundo durante el verano. Imaginad el ruido y la belleza del lugar, decorado con los arcoiris que se forman debido al reflejo del sol en la nube de rocío que se extiende por el paisaje.




2. Realizar un trekking por uno de sus glaciares


    Una aventura que en pocos sitios puedes disfrutar e Islandia es uno de ellos. Armados con crampones y hachas de hielo, nos lanzamos a descubrir la parte más fría del país, la de sus glaciares. El lugar elegido fue la lengua glaciar Sólheimajökull perteneciente al glaciar Mysdalsjökull, en el Sur del país. Es impresionante sentir las aguas subterráneas del glaciar y encontrarte en mitad de semejante espectáculo natural. Pudimos incluso practicar la tradicional escalada en hielo. Escogimos la empresa Icelandic Mountain Guides -tienen página web en español- y fue una gran elección. El trekking resultó muy divertido y pudimos aprender bastante sobre estas enormes y complejas estructuras de hielo.
Tenéis toda la información en el post "Trekking por el glaciar Sólheimajökull en Islandia".
Duración: 3 horas, 2 horas en el hielo.
Dificultad: Baja.
Precio: 14.900 ISK / 115€.
Salidas diarias durante todo el año.




3. Alojarse en una granja y disfrutar de su tranquilidad


    El turismo en Islandia crece a un ritmo bastante elevado. La pega -o para nosotros la gran ventaja- es que no dispone de gran cantidad de alojamientos y los que hay son caros. Por ello, mucha gente opta por dormir de acampada o alquilar furgonetas con cama incluída en el interior. Pero otra experiencia que surge debido a esta falta de alojamiento es la posibilidad de dormir en una auténtica granja islandesa. La mayoría están muy bien acondicionadas y ofrecen incluso apartamentos con cocina a un precio más bajo que los escasos hoteles o las cabañas. Muchas ya aparecen en Booking pero hay páginas como Farm Holidays o South.is -sólo para el Sur- que también te permiten contactar con los granjeros.




4. Lanzarse a avistar ballenas en un antiguo barco velero


   Aún se nos ponen los pelos de punta recordando la ballena jorobada que pudimos ver varias veces durante la navegación por las frías aguas de la bahía de Skjálfandi, en la localidad de Húsavik, al norte de Islandia. Esta zona es una de las mejores del mundo para avistar a estos grandes mamíferos con un 99% de probabilidades.


    Pero además la experiencia se multiplicó por dos al navegar en un antiguo velero islandés, sin motor, sólo con el impulso del viento. E incluso Lucía pudo izar una de las velas para acabar convirtiéndose en un recuerdo imborrable. Todavía sonríe al recordarlo, así que mereció mucho la pena la experiencia. Nuestra recomendación es que lo hagáis con la empresa North Sailing ya que es la que cuenta con este tipo de barcos y tiene varios premios por promover un Turismo Responsable con los animales.



5. Relajarse en cualquiera de sus muchas aguas termales 


   En Islandia los días de verano son muy largos, tanto como que en 17 días  no llegamos a ver nunca la noche debido al fenómeno llamado "Sol de medianoche". Esto hace que los días te cundan más y, por otra parte, que al final de la jornada viajera estés bastante cansado. Nada que una buena poza termal no arregle. Y en Islandia hay montones de ellas, por todos lados y de todas las formas, tamaños y entornos ya que aprovechan la propia energía geotermal de la tierra.

   Las que más nos gustaron son las que se supone "sólo conocen los locales". Se trata de pequeños baños creados por los propios vecinos y que suelen guardarse en secreto para que no se masifiquen. Nosotros, que somos unos curiosos, llegamos a encontrar varias de ellas. Como esta en Husavik, construída aprovechando los materiales de una antigua fábrica de quesos. De hecho, estuvimos en remojo en una antigua cuba de quesos. Una experiencia muy original.


   Otro tipo de baños para los menos aventureros y que podéis encontrar en prácticamente todas las poblaciones son las piscinas públicas. Suelen tener una piscina grande con agua templada (28ºC), y varias piletas pequeñas de agua caliente (38º-42ºC) y agua fría (3º-5ºC). Lo más positivo es que son muy baratas (entre 2 y 4 €) y las instalaciones están muy cuidadas y completas. Esta de la foto tenía unas vistas espectaculares del fiordo y se encuentra en Hofsos.



6. Sentir el crujido del hielo en las lagunas glaciares


   Sentarse frente a los inmensos bloques de hielo y no pensar en nada más que en tu conexión en ese momento con la naturaleza. El crujido del hielo y el suspiro del viento junto al impresionante paisaje de la lengua glaciar es una experiencia que debes vivir. Además de eso, nosotros no pudimos evitar que un pequeño sentimiento de tristeza nos invadiera al escuchar  y ver caer aquellos gigantes al agua. ¿Nos estamos cargando el planeta? Sin duda.

   Según nos contaron en el trekking que realizamos por un glaciar, el hielo en Islandia está retrocediendo debido al calentamiento global, aunque los grandes gurús políticos lo desmientan. Como tantas otras cosas.




7. Recorrer los preciosos Fiordos del Oeste


   Ésta es una zona de Islandia que no suele incluirse en las rutas y que es muy muy aconsejable. Sobre todo si te encuentras un día tan expléndido como el que tuvimos nosotros que nos permitió apreciar la belleza de estos paisajes al 100%. Los fiordos son preciosos y los pueblecitos que te vas encontrando por el camino bien merecen una parada. Es muy importante mirar el tiempo que hará antes de ir a esta zona ya que no todas las carreteras son buenas y, aunque nosotros lo hicimos con un coche normal, es recomendable utilizar un 4x4.


    Uno de los puntos fuertes de los fiordos es la espectacular cascada Dynjandi, la más grande la zona y situada en el fiordo Arnarfjörður.


8. Sentir la vida de la tierra bajo tus pies


   Todos y cada uno de los días que estuvimos en Islandia pensamos lo mismo: "este lugar de la Tierra está muy vivo".  La fuerza de la naturaleza es brutal y queda patente en cada rincón del país. Geisers de hasta 60 metros de altura, volcanes activos, cascadas de impresión, enormes glaciares... a cuál más potente e impresionante que lo anterior. No lo podemos describir porque un puñado de palabras no le harían justicia a la realidad, pero podemos dejaros estas fotos que dicen que valen más que mil de ellas.

El famoso "Geysir" del Círculo Dorado
 


9. Disfrutar del entorno del cráter Viti

 Como el color del agua de una playa del caribe, así es el cráter Viti. Con la pequeña diferencia de que se enuntra rodeado de volcanes nevados y la sensación térmica en pleno julio era de unos -5º. Sabíamos que la excursión de un día por las Highlands -o tierras altas- nos sorprendería, pero nunca llegamos a imaginar que el final del camino nos tuviera tal sorpresa guardada. Un paisaje imposible que parecía haber sido dibujado para nosotros. Uno de los lugares más espectaculares de los que hemos estado en el mundo.

   Nosotros escogimos la empresa Myvatn Tours que ofrece excursiones de todo el día hacia el cráter Viti en su autobús 4x4.

Duración: 11-12 horas.
Precio: 23000 ISK/ 180€.
Salidas: salidas diarias a las 8:00 desde el Centro de Información Turística de Reykjahlíð, en el área del lago  Mývatn. Únicamente del 23 de junio al 7 de septiembre.
Lucía disfrutando del paisaje del Cráter Viti
   Durante el recorrido se visitan otros lugares como este potente rio glaciar. Más adelante, los campos de lava te hacen dudar de si te encuentras en la Tierra o en otro planeta.


10. Relajarse en la Blue Lagoon después de un espectacular viaje


   Siempre nos dejamos un "regalo" para el final, un capricho por lo bien que lo hemos hecho. En este caso fue en forma de laguna azul termal. La Blue Lagoon es la atracción turística número 1 de Islandia y es un auténtico regalo para el cuerpo después de un largo viaje por el país. Cuenta con una laguna principal de agua caliente, una sauña y un baño de vapor. En la laguna principal puedes ponerte mascarillas de arcilla blanca y también cuentan con un pequeño espacio de relajación donde te dejan flotadores.

   Pero, ¿por qué azul? Vemos el color azul claro por la forma en la que se refleja el sol en el sílice que tiene el agua.

Precio: Tienen varios paquetes desde 40€.
Horario: En verano suelen abrir desde las 8:00 hasta las 00:00. El resto del año cierran a las 20:00 - en invierno -  o a las 22:00.

Nosotros siempre viajamos con IATI Seguros y ahora, sólo por ser lectores, tenéis un 
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10 comentarios:

  1. Ay Islandiaaa, qué maravilla. Qué lindo volver a verla en vuestras palabras y fotos. Quiero volver y ver todo lo que me dejé. Es verdad que el paisaje es como de otro mundo, las cascadas, los géiser... Y el baño en la Laguna Azul muy recomendable. Es verdad que es caro pero el lugar lo vale :)
    Un abrazo

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    1. Una auténtica maravilla natural, Patri. Islandia es para ir más de una vez porque hay taaaaanto que ver, así que seguro que la vuelves a disfrutar. Nosotros en diciembre ya nos volvemos a ir para allá y así también vemos otro paisaje diferente.
      Abrazos!!

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  2. Increíble chicos!!! me he enamorado de cada paisaje/foto/lugar del que habláis. Yo tengo que reconocer que soy poco de "destinos de frío", que en principio me dan pereza, pero si Islandia ya comenzaba a formar parte de mis destinos futuros, ya con vuestro post, sí que sí, está ya en rojo!!!

    un abrazote y a ver si nos vemos!!!

    Ire

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    1. Muchas gracias Irene!! Te entiendo perfectamente, yo soy un poco parecido con los destinos de frío. Pero créeme, en cuanto llegas allí y ves todo lo que hay, el frío te da igual. Nosotros te animamos a ir porque seguro que no te defrauda.
      Abrazos!!

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  3. Con la boca abierta nos quedamos con estas maravillosas fotos y lugares.
    Dos de la Patrulla ya han estado, pero es un destino al que han dicho que no les importa volver.
    Fantástico, de verdad!!

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    1. Muchísimas gracias chicos!! La verdad es que es un destino al que nosotros volveríamos una y otra vez. De hecho, en diciembre volvemos en busca de la aurora boreal. Hay tanto que ver...
      Abrazos!!

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  4. Chicos me encantó este artículo :D que buenas fotos! Tengo un crush desde hace años con Islandia así que este artículo me confirmo porque tengo que ir lo antes posible :D un abrazo

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    1. hola Jany! Muchísimas gracias, nos alegramos un montón de que te haya gustado el artículo y las fotos. Islandia es brutal, así que te recomendamos que te lances a descubrirlo. Seguro que no te arrepentirás ;) Un abrazo!!

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  5. Impresionante chicos!! Islandia era un destino al que queríamos haber ido este año, y como no hemos podido seguramente caerá pronto :) Los paisajes son totalmente alucinantes! Un abrazo!

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    1. Gracias chicos!! Pues os animamos a ir porque es un destino MUY TOP. Es súper completo y la naturaleza es alucinante. Para nosotros, de momento, nuestro destino nº1. Abrazos!!

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