domingo, 27 de septiembre de 2015

Un día en Siena: qué ver y hacer



    Habíamos pasado 7 días en Roma, una ciudad a la que no le hace falta explicación, así que nuestro siguiente destino no iba a tenerlo fácil para sorprendernos. Pero si algo hemos aprendido viajando es que no hay destino pequeño y que cualquier lugar del mundo tiene algo reservado para ti. Siena es una ciudad pequeña, enclavada en la famosa región de la Toscana, ideal para visitarla durante un día si vas camino de Florencia, como era nuestro caso. Es una ciudad tranquila donde el tiempo se congela por momentos y en la que el ruido del día a día se queda impregnado en las paredes y callejuelas medievales que te invitan a pasear. Porque Siena es para perderse, para dejarse llevar y para descubrir(se).


Nuestro día en Siena


   Aunque llegamos la noche anterior y nos recibió con una gran bofetada para empezar "bien" el año (os lo explicamos más adelante), poco tiempo bastó para quitar ese mal sabor de boca. Madrugamos para disfrutar de la tranquilidad de Siena por la mañana, mientras el resto de turistas seguían desayunando o con la oreja pegada a la almohada. Así, nos encontramos con su famosa Piazza del Campo prácticamente enterita para nosotros, con sus pequeños comercios levantando la persiana y su esplanada en pendiente que la hace diferente a cualquier otra.

Piazza del Campo con la Torre de Mangia del Palacio Comunal al fondo

     Aquí vimos la Fuente de Gala, en la misma plaza, y pasamos al interior del Palacio Comunal de Siena, flanqueado por su increíble Torre de Mangia. Una vez dentro, disfrutamos de su patio con vistas a la espectacular torre terminada en 1348. Se puede subir hasta la torre por 10€ o, si queréis completarlo con la visita al Museo Cívico del interior del palacio, abonaréis 20€.

Vistas de la torre desde el patio del Palacio Comunal

  Después de esto, decidimos perdernos por las preciosas calles de Siena, la mayoría peatonales, disfrutando de su magia y de su ambiente. Así, llegamos a la Piazza Alessandro Manzoni, en la que se encuentra la Iglesia de Santa María dei Servi. Después de visitarla dimos con un sitio desde el que se tuvimos unas espectaculares vistas del conjunto histórico (son las vistas que podéis ver en la portada de esta publicación), con sus famosas torres sobresaliendo. Para llegar, pasamos a la cafetería que se encuentra a la derecha de la iglesia y, al fondo, nos encontramos con este genial mirador. No suelen llegar los turistas hasta aquí, así que nosotros estábamos solos.

La magia de Siena, sus calles

    Rumbo al oeste, decidimos recorrer la Via Bianchi di Sopra, la calle comercial de la ciudad y donde encontramos el Palacio Salimbeni del Siglo XIV. En la misma plaza, a su izquierda, se puede ver también el Palacio Tantucci. En la Via Citta, continuación de esta calle principal, también encontramos el Palacio Chigi Saracini con su pozo y su bonito patio.

Palacio Chigi Saracini

   Después de este recorrido palaciego, lllegamos andando hasta la Basílica de San Domenico, donde otro importante mirador te ofrece unas vistas espectaculares del Duomo. Merece la pena entrar a la basílica para ver sus frescos y su colorida vidriera.


Basilica de San Domenico con las vistas del Duomo de Siena
Siena desde el mirador de la Basílica de San Domenico

   Cerca de la basílica, visitamos el Forte di Santa Barbara que, en nuestra opinión, únicamente merece la pena para disfrutar de las vistas de Siena.

    Dejamos para el final una de las joyas de nuestro viaje por Italia, el Duomo o Catedral de Siena, construída por Nicola Pisano. De estilo predominantemente gótico, se pueden encontrar contribuciones de artistas como Donatelo, Miguel Ángel o Bernini. Este espectacular edificio sacro es más impactante por su situación, en una pequeña plaza que hace sorprender a cada viajero que entra en ella y que no espera encontrarse algo tan grande en un sitio tan pequeño.


El duomo y el cielo de Siena

    Pero si nos impactó por fuera, al entrar en ella quedamos completamente enamorados. No sólo por lo diferente de su estilo con columnas de mármol de color verde y blanco, sino porque tuvimos la suerte de ver sus 56 espectaculares mosaicos del siglo XIV que, la mayor parte del año, quedan cubiertos para evitar las pisadas de los turistas. Estos impresionantes mosaicos de mármol de diferentes colores cuentan historias de la Biblia y de la Antigüedad Clásica. Fueron definidos por Giargio Vasari como "el mayor, más bello y más magnífico suelo creado jamás". 

Interior del Duomo
Interior del Duomo
Espectacular cúpula del Duomo

Detalle de uno de los mosaicos

    Después de tanta belleza, aún nos quedaba por ver la Biblioteca Piccolomini, con sus frescos de miles de colores que nos hicieron quedarnos parados durante varios minutos.


      Con la entrada conjunta de la catedral (8€ en temporada baja; 10€ en temporada media; 12€ en temporada alta) también pudimos visitar la cripta, el baptisterio, el Museo de la Ópera y la súbida al Panorama, el mirador del Duomo. Desde este mirador disfrutamos de las vistas del Duomo y de la Piazza del Campo desde un lugar privilegiado. Como véis, son 10 € que merece mucho la pena invertir.

El Duomo desde el Panorama
Vistas de la Piaza del Campo desde el Panorama

Siena por la noche


   Una vez que los comercios cierran, el sol se despide de la Toscana y los turistas comienzan a retirarse a sus hoteles, Siena se transforma en un cuento y sólo tienes que traspasar sus páginas y vivirlo desde dentro, caminarlo, sentirlo y sonreir con todo lo que tus ojos contemplan. Desde aquí, os recomendamos que paséis una noche en Siena y podáis vivir todo lo que os contamos. Merece mucho la pena.

   Paseándola de noche os encontraréis con palacios iluminados como en un cuento de hadas, con calles desiertas pero llenas de magia y con rincones que con la escasa luz de la noche se transforman en joyas.



Dónde dormir (y dónde no)


   Como os hemos comentado al principio, nosotros llegamos a Siena un 1 de enero sobre las 8 de la tarde, ya de noche. Nos disponíamos a ir al hostal que habíamos reservado con HostelBookers para dejar las maletas y pasear por la ciudad. Después de andar unos minutos, llegamos a Casa di Alfredo. Llamamos al timbre pero nadie nos abría, hasta que pasado un rato, nos abrieron unos huéspedes del hostal. Les preguntamos por los dueños pero nos dijeron que nunca estaban por allí así que nos dieron su teléfono. Al final nos cogió el teléfono una señora que se acercó hasta el hostal.

    La señora llegó ya con cara de pocos amigos y lo primero que nos dijo fue que no teníamos ninguna reserva. No sólo le enseñamos la reserva de HostelBookers (en la cual ya habíamos pagado un depósito y que nunca se nos devolvió) sino que le enseñamos varios e-mails que intercambiamos con el dueño, donde nos confirmaban la reserva. Es decir, a falta de una confirmación, le enseñamos dos. La señora seguía en sus treces y sólo hacia ademán de irse.

   Le exigimos que hablara con el dueño y, tras mucho insistir, le llamó y nos dijo que nos iba a llevar a otro hostal. Cuál fue nuestra sorpresa que cuando llegamos, no nos quería respetar el precio y nos quería cobrar bastante más. En plena discusión, desapareció y nos quedamos con el dueño del nuevo hostal. Así que después de discutir (otra vez) y pedir cientos de veces que nos pusieran en contacto directo con el dueño, nos vimos en la calle, en plena noche del 1 de enero, andando con las maletas y sin alojamiento. Un trato totalmente inhumano.

   Después de andar un buen rato sin ver ni un alma por la calle y casi con las esperanzas perdidas de encontrar algo ya que todo estaba cerrado, encontramos un hotel con el dueño en la puerta a punto de irse que nos dio una habitación por 75€, mucho más de lo que costaba la otra pero, ¿qué le ibamos a hacer?. El hotel se llamaba Palazzo Fani Mignanelli, con una ubicación inmejorable, un buen desayuno y unas habitaciones simples pero limpias. Demasiado caro para lo que era pero nos apañó la noche.

   En Siena, si buscas algo más económico, la mejor opción es buscar fuera de las murallas de la ciudad. Estás a un paso del centro pero sin el precio excesivo de sus hoteles. Eso si, NUNCA LO HAGÁIS EN CASA DI ALFREDO (aunque sólo sea por nosotros, jajaja).

Dónde comer en Siena


   Siena no es una ciudad excesivamente cara para comer si uno se aleja de los carísimos restaurantes de la Piazza del Campo. Nosotros vimos alguna trattoria  con precios razonables en las calles que llevan a la Iglesia de Santa Maria dei Servi. Tenían muy buena pinta pero nos pillaban algo retiradas a la hora en la que el hambre empezaba a acechar.

   Si queréis comer algo económico, la mejor opción son los típicos restaurantes de Pizza al taglio (pizza al corte) donde tenéis porciones desde 1€. Nosotros comimos en Pizzaland en la via Camollia, 41. Lo habíamos visto en Tripadvisor y lo ponían bastante bien. Es exactamente lo que os hemos contado, sin más, pizzas al corte baratas y ricas. Pero donde si marcan la diferencia, y esto es visita obligada si vais a Siena es en el Panzerotto de Nutella (2€). No tenemos palabras para describir semejante manjar caído del mismísimo cielo así que lo mejor es que lo probéis y lo disfrutéis.

Cómo llegar a Siena   

 

Desde Roma:

  • Desde Roma nosotros cogimos un bus que salía desde la estación Triburtina (línea B de metro) y que nos costó 24€. Si el billete se coge con antelación podéis encontrarlo desde 10€. Tarda 3 horas. El bus te deja en el mismo centro de Siena, en la Piazza Antonio Gramsci.
  • También está la opción de ir en tren desde Roma Termini hasta la estación de trenes de Siena. Con antelación podéis encontrar billetes desde 18€. Tarda 3 horas. En este caso, la estación de trenes queda algo retirada del centro y hay que coger un bus que te deja allí en 10 minutos. Podéis consultar horarios pinchando aquí.

 

Desde Florencia: 

  • Nosotros cogimos un bus que salía de la Plaza Antonio Gramsci y que nos dejó en la Piazza Santa Maria Novella en Florencia, al lado de la terminal de trenes. Aquí hay dos opciones, el Corse Ordinario (Bus normal) o el Corse Rapide (Bus rápido). Los dos salen de la misma plaza. El primero tarda 1 hora y 40 minutos y el segundo 1 hora y cuarto. Los dos valen lo mismo, 7,8€ y salen cada 30 minutos aproximadamente.
  • También se puede ir en tren pero está el inconveniente de que tienes que ir a la estación de trenes, a las afueras de la ciudad. Tarda 1 hora y media y cuesta 8,80€. Deja en la terminal de trenes de Santa María Novella en Florencia.

Información útil de Siena


  • Oficina de Turismo de Siena: Se encuentra en la Piazza del Duomo. El horario de apertura suele ser de 8:30 a 19:00 aunque cierra los domingos y festivos.
  • La entrada conjunta al Duomo, la libreria Piccolomini, Museo dell´Opera, Cripta, Baptisterio y Panorama de Facciatone (mirador) se llama OPA SI PASS y cuesta 8€ del 1/11 al 24/12 y del 7/01 al 28/02; 10€ del 26/12 al 6/01; y 12€ del 1/03 al 31/10. Los horarios suelen ser de 10:30 a 17:30-18:00.
  • Subir a la Torre Manglia cuesta 9€ y está abierta de 10:00 a 19:00 en verano y de 10:00 a 16:00 en invierno, aunque el último pase es 45 minutos antes de la hora de cierre. Si queréis completar la visita con el Museo Cívico, podéis comprar una entrada conjunta por 20€. Hay descuentos para niños, estudiantes y jubilados.
  • Siena se puede recorrer entera a pie. No hay necesidad de coger autobuses o taxis.
  • Si llegáis en coche, podéis aparcar en la zona del Forte o en el Estadio Artemio Franchi, cerca de la Basilica de San Domenico.

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2 comentarios:

  1. Estoy organizando unas vacaciones por la Toscana y este post es una maravilla de principio a fin. Muchas gracias por compartirlo, me viene de lujo :)

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    1. Muchísimas gracias Natalia!! Es genial que alguien hable así de algo que haces con el corazón. Nos alegramos de que te guste y te sea útil. No se cuándo tendrás el viaje pero todavía nos queda hablar de Florencia y de Pisa. Esperamos tener esas ciudades en el blog antes de que lleguen las Navidades. Disfruta del viaje, es una región preciosa. Un abrazo!

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